Mujeres iraníes realizando la oración colectiva

El Hiyab (en árabe: الحجاب; Cubrimiento) es un término aplicado en la Cultura Islámica, que se refiere a la acción de cubrir ciertas partes del cuerpo. El Hiyab existía también en las culturas y religiones pre-islámicas. Los musulmanes consideran el Hiyab como un medio para mantener el sistema inmunológico y la moralidad de la Comunidad Islámica.

Contenido

El Hiyab en las épocas pre-islámicas

Una familia judía
Una estatua de una mujer de la antigua Grecia

El cubrimiento de la mujer era una tradición que existía en los pueblos y religiones pre-islámicas. Las mujeres cristianas y judías se cubrían el cabello, considerándolo como un signo de castidad. El Teólogo Cristiano Tertuliano (también conocido como “Padre de la Iglesia”), consideraba obligatorio para las mujeres cristianas usar un estilo distinto de vestimenta; para diferenciarse de las mujeres politeístas. En la sociedad moderna, algunos judíos ortodoxos siguen insistiendo en el cubrimiento del cabello de la mujer.


El Hiyab en el Corán

Sura al-Ahzab, aleya 53:

“Y cuando queráis pedirles algo de la casa a ellas, hacedlo desde detrás de un Hiyab (una cortina).”

Esta aleya prohíbe a los musulmanes de hablar directamente con las esposas del Profeta (PBD). La revelación de esta aleya fue la primera de las órdenes que exigieron a las mujeres cubrirse cuando se enfrentan a los hombres no-Mahrams.


Sura al-Ahzab, aleya 33:

“Y permaneced en vuestras casas y no os mostréis (ante los hombres) como se mostraban en los tiempos de ignorancia anteriores”

Esta aleya fue revelada en relación a la prohibición de exhibir el maquillaje frente a los hombres no-Mahrams.

Sura al-Ahzab Aleya 59:

“¡Oh, Profeta! Di a tus esposas y a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran todo el cuerpo con sus túnicas. Eso es mejor para que sean reconocidas y no sean molestadas. Y Dios es Perdonador, Misericordiosísimo con los creyentes.”


Esta aleya obliga a las mujeres a cubrirse el cuerpo usando un tipo de ropa llamada “Yilbab” (جلباب). “Yilbab” es una ropa larga que cubre el cuerpo desde la cabeza hasta los pies.

Sura Al-Nur, aleya 31

“Dile a las creyentes que recaten sus miradas, se abstengan de cometer obscenidades, no muestren de sus atractivos (en público) más de lo que es obvio, y que dejen caer el velo sobre su escote, solo muestren sus encantos a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, sus sobrinos por parte de su hermano y de su hermana, las mujeres, las esclavas, sus hombres sirvientes que ya no tengan deseo sexual y los niños que todavía no sienten atracción por el sexo. (Diles también) que no hagan oscilar sus piernas (al caminar) a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Pidan perdón a Dios por sus pecados, ¡Oh, creyentes!, que así alcanzarán el éxito.”

Con la revelación del versículo 31 de la Sura al-Nur, después de las aleyas de la Sura al-Ahzab, el Hiyab se convirtió en un deber obligatorio para las mujeres musulmanas.


Filosofía del Hiyab

El Hiyab (cubrimiento islámico) tiene filosofías muy claras, tales como las siguientes:

  1. La desnudez de las mujeres y el coqueteo tienen malas consecuencias sobre los hombres, especialmente sobre los jóvenes; ya que provocan continuamente sus deseos sexuales. Por otro lado, el hombre al ver tales escenas, se ve forzado a suprimir estos deseos e incluso, muchas veces cae en problemas mentales o enfermedades psicológicas; debido a las excitaciones que no puede controlar.
  2. Según auténticas estadísticas, cuanto más aumenta la desnudez en el mundo, más divorcios ocurrirán en la sociedad y mayores problemas amenazarán la estabilidad de las familias; ya que naturalmente el hombre al ver escenas tentadoras se ve afectado por ellas, y probablemente seguirá sus nuevos deseos y dejará sus compromisos anteriores.
  3. La expansión de la corrupción en el mundo y el creciente número de hijos ilegítimos son de las más terribles consecuencias de la desnudez en la sociedad, consecuencias que actualmente se vislumbran claramente en los países occidentales.
  4. La desnudez de la mujer reduce su reputación en la sociedad.

Según el Sagrado Corán y las narraciones islámicas, el Hiyab preserva la salud psicológica y ética de la sociedad. Hay una estrecha relación entre el Hiyab y la reputación de la mujer en la sociedad. El Hiyab es una inmunidad para la mujer que la protege frente a los peligros que amenazan su castidad.

El Hiyab como una de las obligaciones esenciales del Islam

Los Eruditos Musulmanes hacen hincapié en que el Hiyab es un deber solemne y necesario en el Islam.[1] Por lo tanto, las leyes del Islam no han permitido que la mujer se quite el Hiyab frente a los no-Mahrams, bajo ninguna condición. Sin embargo; en condiciones de emergencia, tales como una enfermedad, está permitido quitarse el Hiyab en la medida necesaria.[2]

Los Estudiosos Islámicos argumentan que el uso del Hiyab no es incompatible con las actividades sociales de la mujer. Según las fatwas de los Sabios Islámicos, las mujeres pueden trabajar o estudiar fuera de casa; siempre y cuando usen correctamente el Hiyab. [3]

El Hiyab en diferentes culturas

Hiyab en Malasia

La Jurisprudencia Islámica no obliga el uso de una ropa específica para cubrir el cuerpo, pero en general explica las características del cubrimiento islámico.[4] Es por lo tanto; que en las Comunidades Islámicas, el Hiyab ha adquirido diferentes formas basado en la cultura de cada zona. Por ejemplo, la cubierta islámica popular en Irán es el Chador, un manto largo que cubre desde la cabeza hasta los pies. Las mujeres árabes de Medio Oriente usan el ‘Abaya, y las musulmanas marroquíes llevan el Yalabib.


Revolución Islámica de Irán y el Hiyab

Tras la caída del Régimen Monárquico en Irán, se allanó el camino para que las mujeres apareciesen en la sociedad con el Hiyab. Según los informes, el uso del Hiyab islámico aumentó en los años que fueron seguidos por la Revolución Islámica, y en los primeros días de la Revolución, el Hiyab se convirtió en un símbolo importante para demostrar la protesta contra el Reinado de Pahlavi.[5]
Después del triunfo de la Revolución Islámica en Irán, Emam Jomeini habló sobre la importancia del Hiyab en muchas ocasiones. En 1980, sobre la base de una decisión jurisprudencial, el uso del Hiyab oficialmente se convirtió en obligatorio para las mujeres en la República Islámica de Irán.


El Hiyab en la época contemporánea

Hoy en día, a pesar de las limitaciones que existen en algunos países occidentales para el uso del Hiyab, el Hiyab es considerado para las mujeres musulmanas como un símbolo de la resistencia contra la cultura impuesta del occidente. Actualmente, con la presencia de 450 millones de musulmanes en 150 países que no son miembros de la Organización de la Conferencia Islámica, la prohibición del Hiyab en algunos países occidentales se ha convertido en un tema polémico, en cuanto a la violación de la libertad y los Derechos Humanos.[6]


Reglas acerca del Hiyab

El cubrimiento de la mujer frente a los hombres no-Mahrams

Es obligatorio para la mujer cubrirse todo el cuerpo frente a los hombres no-Mahrams, a excepción de la cara y las manos hasta las muñecas. Así como también; la mujer no debe vestirse con ropas ajustadas u ornamentales frente a los hombres no-Mahrams.

El cubrimiento de la mujer frente a los hombres familiares (Mahrams)

La mujer no necesita cubrir su cabeza, su cuello, sus brazos y sus piernas frente a los hombres Mahrams (por ejemplo: hermano, padre, tío e hijo, etc.). Sin embargo; debe cubrir el resto de su cuerpo, y no debe estar semidesnuda frente a ellos.

Sin embargo; el esposo y la esposa pueden mirarse todo el cuerpo.

El cubrimiento de la mujer frente a otras mujeres

A excepción de las partes privadas, las mujeres no necesitan cubrir el resto de su cuerpo frente a otras mujeres, a condición de que no conlleve a alguna corrupción.

El Hiyab de los hombres

El cubrimiento del hombre frente a las mujeres

El hombre debe cubrirse el cuerpo a excepción de la cabeza, el cuello, los brazos y las piernas frente a las mujeres no-Mahrams

El cubrimiento del hombre frente a otros hombres

A excepción de las partes privadas, los hombres no necesitan cubrirse el resto del cuerpo frente a otros hombres (donde no hay mujeres) a condición de que no conlleve a ninguna corrupción.
Según algunos Sabios Islámicos, el Hiyab para el hombre es el cubrimiento de las partes que generalmente se cubren por los hombres musulmanes.

El cubrimiento durante la oración

El cubrimiento es una de las condiciones necesarias de la oración tanto para el hombre como para la mujer, aunque nadie vea al orante.
Para las mujeres es obligatorio cubrirse todo el cuerpo y todos los adornos durante la oración, aunque no estén rezando en la presencia de los hombres no-Mahrams. Sin embargo; no es necesario para la mujer cubrirse la cara, las manos (hasta las muñecas), los pies (hasta los tobillos) y los adornos que generalmente se usan en el exterior de la ropa.
Para los hombres, es obligatorio cubrirse las partes privadas durante la oración.


Cosas recomendables acerca de la vestimenta

Se recomienda vestirse desde el lado derecho del cuerpo. También, es recomendable llevar ropa limpia, blanca, de algodón o lino.[7]

Cosas prohibidas acerca de la vestimenta

  • Está prohibido para el hombre vestirse con ropa de seda pura en cualquier momento. Si el orante varón reza llevando una ropa de seda, su oración queda inválida. Sin embargo; está permitido para las mujeres vestirse con ropas de este tipo; ya sea durante la oración o fuera de ella. [8]
  • Está prohibido para el hombre vestirse con ropa tejida de oro; ya sea para la oración o fuera de la oración; si el hombre reza con ropa tejida de oro, su oración queda inválida. Sin embargo; la mujer puede rezar con ropa tejida de oro, a condición de que esto no se considere un despilfarro.[9]
  • El hombre no debe vestirse con ropa femenina ni la mujer con ropa masculina.[10]
  • Está prohibido vestirse con ropas ilícitas. Si la persona reza intencionalmente con ropa usurpada, su oración es inválida; incluso si algún componente de la ropa como el hilo o los botones fueran usurpados, la oración con ella será incorrecta.

Cosas desaconsejables acerca de la vestimenta

Según la precaución obligatoria, hay que abstenerse de vestirse con los siguientes tipos de ropas:

  • Ropas raras y distintas que llamen la atención,
  • Ropas negras,
  • Ropas sucias,
  • Ropas de los enemigos del Islam,
  • Ropas ajustadas y transparentes
  • Ropas en las cuales hay imágenes de criaturas vivas como el hombre y los animales,
  • Ropas indecentes que deshonran a la persona.[11]

Notas

  1. Makarem Shirazi, tomo 2, pág. 349; Sistani, pág. 414
  2. Ju’i, tomo 2, pág. 197; Jamene’i, tomo 2, pág. 79
  3. Ju’i, tomo 2, pág. 1204-208; Jamene’i, tomo 2, pág. 85
  4. MakaremShirazi, tomo 2, págs. 349-350
  5. Hafezian, págs. 169-178
  6. Mir Mohammad, pág. 50
  7. Yawahir al-Kalam, tomo 18, pág. 27
  8. Yawahir al-Kalam, 8/114
  9. Yawahir al-Kalam, tomo 8, págs. 109-110
  10. al-’Urwa al-Wizqa, tomo 2, págs. 351-352
  11. Muhazzab al-Ahkam, tomo 5, págs. 347-349

Bibliografía

  • Sagrado Corán.
  • Emam Jomeini, Sahife Nur, Teherán, 1374 hégira solar.
  • Hafezian, Mohammad Husain, Zanan wa Enquelab, Teherán, 1380 hégira solar.
  • Ju’i, Abul Qasim, al-Masa'il al-Shar'iyah, Estefta'at, Qom, 2000.
  • Makarem Shirazi, Naser, Estefta'at, Qom, 1385 hégira solar.
  • Nayafi, Muhammad Hasan, Yawahir al-Kalam, Beirut, 1404 hégira lunar.
  • Sabzevari, Sayyed Abdul Ali, Muhazzab al-Ahkam, Qom 1413 hégira lunar.
  • Sistani, Ali, Estefta'at, Qom, 2000.
  • Yazdi, Sayyed Kazim Tabatabai, al-'Urwa al-Wuzqa, 1419 hégira lunar.