La oración de Ayat (en árabe: صلاة الآيات) conocida en español como “la oración de los fenómenos naturales”, es una oración obligatoria que se debe realizar cuando ocurren ciertos fenómenos naturales. La oración de Ayat tiene dos ciclos, cada uno de los cuales tiene 5 inclinaciones (Ruku'). Según los hadices, la filosofía de esta oración es reconocer que estos eventos son signos del poder de Dios y del orden exacto del mundo natural.

Contenido

Denominación

El término "Ayat" en árabe es el plural de "ayah" que significa "signo". Esta oración se llama "ayat" porque su actuación se hace obligatoria en el momento de ciertos fenómenos naturales, los cuales son signos del poder de Dios.

Historia

En el pasado, algunas personas tenían creencias supersticiosas sobre la ocurrencia de fenómenos naturales. Por ejemplo, cuando Ibrahim, hijo del Profeta Muhammad (PBD) falleció, ocurrió un eclipse solar y la gente pensó que eso sucedió a causa de la muerte de Ibrahim. Esta historia se ha mencionado en un hadiz narrado por el Imam al-Kazim (P). Según esta narración, después de que Ibrahim murió, la gente dijo que este eclipse ocurrió debido a la muerte de Ibrahim. Cuando el Profeta (PBD) se enteró de esta noticia, subió al púlpito, alabó a Dios y dijo:

"¡Oh gente! los eclipses solares y lunares son signos de Dios que tienen lugar siguiendo Su orden y no ocurren debido a la muerte de alguien. Cuando ocurren estos fenómenos, deben realizar la oración de Ayat.”

Luego bajó del púlpito y realizó la oración de Ayat junto con la gente. Desde entonces la oración de Ayat se hizo obligatoria para los musulmanes.[1]

Ocasiones en las cuales se debe realizar la oración de Ayat

Oración de Ayat_primer ciclo_aleya primera
Oración de Ayat_primer ciclo_inclinación primera
Oración de Ayat_primer ciclo_aleya segunda
Oración de Ayat_primer ciclo_inclinación segunda
Oración de Ayat_primer ciclo_aleya tercera
Oración de Ayat_primer ciclo_inclinación tercera
Oración de Ayat_primer ciclo_aleya cuarta
Oración de Ayat_primer ciclo_inclinación cuarta
Oración de Ayat_primer ciclo_aleya quinta
Oración de Ayat_primer ciclo_inclinación quinta

Es obligatorio realizar la oración de Ayat (fenómenos) en cuatro ocasiones:

  1. El eclipse solar, aunque sea parcialmente y no provoque temor.
  2. El eclipse lunar, aunque sea parcialmente y no provoque temor.
  3. El terremoto, a pesar de que no provoque temor entre la gente.
  4. Truenos y relámpagos, vientos rojos y negros, y otros fenómenos celestiales similares, a condición de que asusten a la mayoría de la gente (de una zona). Según la precaución obligatoria, para los eventos terrestres que provocan miedo en la mayor parte de la gente de una zona, es obligatorio realizar la oración de Ayat.[2]

Leyes prácticas acerca de la oración de Ayat

  • Si el evento, por el cual es necesario realizar la oración de Ayat, tuviera lugar varias veces repetitivamente, se deberá realizar una oración por cada uno de ellos. Por ejemplo, si un terremoto tiene lugar más de una vez, o un eclipse y un terremoto ocurren en forma simultánea, se debe realizar una oración de Ayat separada por cada uno de estos eventos.
  • La oración de Ayat es obligatoria únicamente para los habitantes de la región en que ocurre el fenómeno natural. Si el evento tiene lugar en otra ciudad, no es obligatorio para otras personas (fuera de ella) realizar la oración de Ayat.
  • Si una persona, después de terminar un eclipse total, llega a saber sobre ello, debe realizar la oración de Ayat con la intención de compensación. Pero en caso de que fuera parcial, si la persona no se entera del eclipse (desde su comienzo hasta su final) no necesita compensar la oración de Ayat más tarde cuando se entera de ello.
  • Si a una persona le informan acerca de la presencia de un eclipse lunar o solar, pero la persona no llega a internalizarlo por completo y por lo tanto, no realiza la oración de Ayat, pero más tarde se entera de que la noticia era correcta, debe realizar la oración de Ayat, a condición de que el eclipse hubiera sido total, pero si ha sido un eclipse parcial, no será obligatorio para esta persona realizar la oración de Ayat.

El plazo de tiempo para realizar la oración de Ayat

El plazo de tiempo para realizar la oración de Ayat por un eclipse

En caso de que ocurra un eclipse, el plazo de tiempo para realizar la oración de Ayat será desde el momento en que el eclipse comienza hasta el momento en que el sol o la luna salen del eclipse, y quedan completamente despejados. Sin embargo, la precaución recomendable es realizar la oración de Ayat antes de que el sol o la luna comiencen a despejarse.[3]

El tiempo para realizar la oración de Ayat por un terremoto, trueno y sus semejantes

Hay que realizar la oración de Ayat inmediatamente al ocurrir un terremoto, trueno, relámpago, y otros eventos similares.
Si la persona demora la realización de la oración de Ayat, ha cometido un pecado; sin embargo, según la precaución recomendable, la persona que no ha realizado la oración de Ayat después del evento debe realizarla más tarde cuando pueda durante su vida. [4]

Las predicciones de los astrónomos sobre el momento del eclipse

Se puede obtener certeza sobre el eclipse a través de las predicciones de los astrónomos y quienes saben el momento del fenómeno basándose en los fundamentos científicos. Entonces, cuando hay certeza de sus palabras, hay que realizar la oración de Ayat en la hora y la duración que ellos han especificado para el eclipse.

La oración de Ayat durante el período de menstruación

Si un eclipse (solar o lunar) se produce cuando una mujer está en estado de impureza (por menstruación mensual o posparto), no será obligatorio para esta mujer realizar la oración de Ayat ni compensarla más tarde. Sin embargo, si la mujer se purifica antes de que se termine el eclipse, debe realizar la oración de Ayat.

Métodos para realizar la oración de Ayat

La oración de Ayat consta de dos ciclos, y cada ciclo tiene cinco inclinaciones. Existen dos métodos para realizar esta oración:

  1. Después de poner la intención, el orante pronuncia el Takbiratul Ihram (Allâhu Akbar) y recita la Sura Al-Fâtiha y la otra sura, y luego realiza una Inclinación. A partir de entonces, se pone de pie y recita nuevamente la Sura Al-Fâtiha y la otra sura y luego realiza otra Inclinación. Se debe repetir esta rutina (recitación de la Sura al-Fatiha + recitación de la otra sura + inclinación) hasta cinco veces. Después de la quinta Inclinación, el orante debe realizar la prosternación, y después de realizar dos prosternaciones, debe ponerse de pie para realizar el segundo ciclo de la misma manera que el primero. Después de las prosternaciones del segundo ciclo, el orante termina la oración con el testimonio y la salutación final.
  2. Después de poner la intención, el orante pronuncia el Takbiratul Ihram (Allâhu Akbar) y recita la Sura Al-Fâtiha. Entonces divide las aleyas de la otra sura en cinco partes, y después de recitar cada parte realiza una Inclinación. A continuación, después de cada inclinación debe ponerse de pie y recitar la próxima parte de la otra sura (sin recitar la Sura Al-Fâtiha). Se debe continuar con este método y terminar ese sura antes de realizar la quinta Inclinación. Se debe repetir esta rutina (recitación de una parte de la otra sura + inclinación) hasta cinco veces. Después de la quinta Inclinación, el orante debe hacer dos prosternaciones y luego realiza el segundo ciclo de la misma manera que el primero.

Por ejemplo, el orante puede dividir la Sura al-Ijlas de la siguiente manera:

  • Después de la recitación de la Sura al-Fâtiha, debe decir “بِسْمِ اللهِ الرحْمنِ الرحِیمِ” (bismil-l-lâhi -r-rahmâni-r-rahím) y realizar la primera Inclinación.
  • A continuación, debe ponerse de pie y decir “قُلْ هُوَ اللهُ احَدٌ” (qulhuá-l-lâhu ahad), y llevar a cabo la segunda Inclinación.
  • Después, debe ponerse de pie y decir “اللهُ الصمَدُ” (Allâhu-s-samad), y llevar a cabo la tercera Inclinación.
  • Luego debe levantarse de nuevo y decir “لَمْ‏ یلِدْ وَ لَمْ‏ یولَدْ” (lam ialid wa lam iúlad), y realizar la cuarta Inclinación.
  • A continuación debe ponerse de pie y decir,“وَ لَمْ‏ یکنْ لَهُ کفُوَاً احَدٌ”(wa lam iakun lahu kufuan ahad), y llevar a cabo la quinta Inclinación.

A partir de entonces lleva a cabo las dos prosternaciones y continúa el segundo ciclo de la misma manera que el primero, y finalmente termina la oración con el testimonio y la salutación final.[5]

Los actos obligatorios y recomendables en la oración de Ayat

Todos los actos que son obligatorios o recomendables en las oraciones diarias, también son obligatorios y recomendables en la oración de Ayat, excepto que no hay Azan ni Iqama en la oración de Ayat; en lugar de ellos, se puede decir tres veces “¡As-Salat!” (¡La oración!) a fin de obtener recompensa.
Es recomendable en cada ciclo, luego de levantarse de la quinta inclinación decir la siguiente frase decir: “sami'a-l-lâhu liman hamidah” (Dios escucha a quien Lo alaba). También es recomendable decir “Al-âhuakbar” antes y después de cada inclinación. [6]

El Qunut de la oración de Ayat

Es recomendable recitar el Qunut en el segundo ciclo de la oración de Ayat, antes de realizar la décima (última) Inclinación. [7]

Notas

  1. Wasa’el Shia, tomo 7, pág. 485
  2. Falah Zade, Ahkam Din, tomo 1, pág. 148
  3. Mayma’ al-Rasa’il, tomo 1, pág. 411, N° 1307
  4. Mayma’ al-Rasa’il, tomo 1, pág. 411, N° 1310
  5. Makarem Shirazi, Leyes Prácticas del Islam
  6. Makarem Shirazi, Leyes Prácticas del Islam
  7. Makarem Shirazi, Leyes Prácticas del Islam

Bibliografía

  • Emam Jomeini, Tahrir Wasile', Qom, 1383 S.
  • Falah Zade, Mohammad Husein, Ahkam Din, Tehran, 1386 S.
  • Makarem Shirazi, Naser, Leyes Prácticas del Islam.
  • Sahib Yawahir, Muhammad Hasan, Mayma' al-Rasa'il, Mash-had, 1373 S.